CARTA DE LA PSICÓLOGA ESPINOSA A SU PACIENTE:
Hola Carlos, soy la Doctora Espinosa, el otro día me pediste que te explicara de forma sencilla esa ''especie de enfermedad'' que dices tener. Bien, para que se te haga más ameno, como me dijiste que te gustan mucho las historias de mitología, te explicaré una que se acerca mucho a la ''especie de enfermedad'' (como tu la llamas) que tienes.
¿Conoces a Acteón? Acteón era cazador y también maestro de Aquiles y a continuación te contaré lo que le pasó. Un día la diosa Ártemis estaba bañándose desnuda en los bosques cercanos a la ciudad de Orcómeno, cuando por casualidad Acteón pasó por allí y se la encontró. Este se detuvo y se quedo mirándola (sin que ella se diera cuenta), fascinado por su deslumbrante belleza. Como castigo, Ártemis lo transformó en un ciervo por la profanación de ver su desnudez y sus virginales misterios, por no haber respetado su intimidad. Además mandó a los propios sabuesos de Acteón (que eran cincuenta) a que lo mataran. Los sabuesos lo hicieron pedazos y devoraron al ciervo. Habían terminado inconscientemente con la vida de su amo.
Esta historia se puede relacionar con la ''especie de enfermedad'' que tu tienes. Más correcto que llamarlo enfermedad es una conducta. Se conoce como voyerismo y consiste en contemplar personas desnudas o realizar algún tipo de actividad sexual, con el objetivo de conseguir una excitación sexual.


