viernes, febrero 27, 2009

LOS CLÁSICOS DE LA MÚSICA SE UNEN A LOS TÓPICOS CLÁSICOS

¿A quien no le gustaría huir de la vida cotidiana y evadirse de los problemas en un mundo de ensueño; pero cuando volviera a la vida real y se enfrontar a esas dificultades, tener a alguien a tu lado que te ayude a superarlos?
Esto es lo que muestran los siguientes tópicos clásicos (que he dividido dos trabajos) en los que los clásicos de la música se inspiran.


Todos alguna vez hemos escuchado la canción Viva las Vegas, de Elvis Presley, y nos recuerda al locus amoenus, un lugar idílico en el que todo es harmónico e ideal:

Es un lugar agradable, ahora para estar bajo algún árbol antiguo, ahora sobre el césped enmarañado. Mientras tanto el río se desliza entre sus altos bancos; los pájaros gorjean en los bosques; las fuentes salpican con sus aguas sueltas, un sonido para invitar sueños suaves.

Esta idea de que estamos en un lugar del que no queremos irnos, y que tiene algo que nos incita a estar en él, se puede apreciar en la canción. Ésta es la letra (letra original):

La ciudad brillante llena de luz en que el juego va con mi alma
que mi alma va prendido el fuego por el fuego

consiguió una parte del dinero que está lista a quemarse,
y despierta aquellos intereses más altos hay mil mujeres bonitas esperando ahí
y ellos son como el diablo que puede preocuparse

y yo soy justamente el diablo que no quiere ahorrar

viva las vegas, viva las vegas

con el lamento que no hubiera más

que las veinticuatro horas del día

incluso si hubiera más de cuarenta

yo no dormiría ni a un minuto de distancia.
Ah, hay black jack, póker y ruleta,
una fortuna ganada y perdida sobre cada reparto

todo lo que necesitas es un corazón fuerte y un nervio de acero
viva las vegas, viva las vegas viva las vegas
con usted el neón iluminando y tu eres un asaltador
que rompe
todas aquellas esperanzas de ganar
viva las vegas cuando cambia el día por la noche
Cambiando la noche por el día

si usted lo ve una vez
nunca será el mismo otra vez
voy a mantenerme de prisa
y voy a correr
voy a entretenerme en alguna diversión
si esto me cuesta mi última moneda de diez centavos

si termino roto, está bien.
Siempre recordaré que yo tenía el swing todo el tiempo
voy a darle todo lo que tengo la suerte a favor
deja permanentemente los dados calientes

dejándome gritar los siete con cada tiro

viva las vegas, viva las vegas, viva, viva las vegas

Como vemos, al igual que en el locus amoenus, se describe un lugar del que no querríamos irnos nunca, un espacio irreal que parece mágico. Pero, mientras que para los autores griegos la belleza se basaba en la armonía ("un sonido para invitar a sueños suaves"), en la tranquilidad de los paisajes; para Elvis la belleza de Las Vegas se debe a que allí encontraremos fiestas todo el día, chicas ("hay mil mujeres bonitas esperando ahí") y juego por doquier.
Esto muestra el cambio radical de una época a otra sobre la idea de qué tiene que tener un lugar para que nos guste, y parece que la idea de Elvis (a pesar de los años que tiene la canción) sigue vigente.

Aquí os dejo la canción, aunque no tiene videoclip, por si alguien no la conoce, aunque sería extraño:






Espero que os guste el trabajo y la continuación.

4 comentarios:

Ana dijo...

Anna, sería preferible que dividieras este artículo en varios, cada uno para un tópico distinto. Vale la pena ver cada uno de forma independiente.

Xavi! dijo...

Además, de que al verlo tan largo, se quitan las ganas de leerlo entero.. ( no es mi caso, pero seguro que a alguien le ha pasado) xD

Mol ben explicat, i bones cançons has triat

Silvia dijo...

Com sempre, molt bon treball, sols una crítica, com ha dit Ana ho podries haver fet en dos parts perque al veure'l et quedes "Que llarg!", de totes formes quan es llegeix no es fa gens pesat.

Quina força tenia Freddie Mercury, impresionant!

Un beset Anna

ANNA dijo...

D'acord, si veig que els treballs se'm fan llargs els dividiré.