"Espartanas, saludos desde el Siglo XXI, en que existen cosas que nunca hubierais imaginado, como aparatos que te permiten comunicar-te a Km de distancia o curas a enfermedades que ni siquiera conocíais.
Pero, vosotras iniciasteis un camino que no en todos lados se ha continuado. En el mundo occidental (ya que ahora el mundo se puede clasificar según sus territorios) las mujeres van consiguiendo poco a poco más respeto, tienen un puesto en la sociedad, y pueden realizar tareas que siempre se habían considerado masculinas; pero en territorios menos democráticos las mujeres apenas pueden salir de casa, no pueden enseñar ciertas partes del cuerpo y dependen de los hombres para vivir por lo que no tienen libertad: son las griegas de ahora.
Vosotras salíais de casa sin depender de nadie, podíais vestir con trajes más cortos, tener propiedades y vuestra opinión contaba para los hombres, en una época totalmente machista; y por todo esto erais mal vistas por parte de las griegas, pues ellas estaban recluidas en casa, y su única función era procrear hijos para continuar con la descendencia, siempre dependiendo de su padre, marido o hijo. La situación que vivíais ha cambiado, ahora parece más extraño ver a chicas jóvenes cuyo único objetivo es casarse y quedarse en casa para cuidar a sus posteriores hijos; todas podemos tener metas que se cumplan: estudiar una carrera y trabajar en una gran empresa en la que se tiene un buen empleo.
Hoy, 8 de Marzo, es el Día de la Mujer Trabajadora, día en que se hace un llamamiento para frenar las desigualdades, los maltratos y todas las vejaciones que aún persisten, pero seguro que os preguntáis ¿Por qué hoy y no todos los días? Y esa es mi pregunta.
Ahora todas intentamos ser espartanas y luchar por tener el respeto que merecemos."