miércoles, octubre 06, 2010

Síndrome de Penélope


Penélope es la esposa de Ulises , ella espera durante veinte años el retorno de su marido de la Guerra de Troya. Mientras su esposo está fuera, Penélope es pretendida por múltiples hombres, pero para mantener su honestidad ante la ausencia de Ulises, ella dice a sus pretendientes que en terminar de tejer un sudario para cuando falleciese el padre de Ulises , el rey Laertes. Pero ella hace y deshace el tejido para mantenerlo el mayor tiempo posible y lo acabó en 20 años.

En esta página podemos observar cómo una chica padece este síndrome.
Ella es consciente de que padece este síndrome porque dice: ''estoy bajo los efectos de ese síndrome: esperando; imaginando mil razones por las cuales no llama, no escribe, creyendo que tal vez algo malo pudo sucederle, porque desapareció de un momento a otro sin despedirse, sin cerrar la historia''

Podeis comprobarlo en la página que os he puesto y leerlo ya que es una historia real que se nos presenta por desgracia a muchas mujeres, esperando a que la historia que un día finalizó vuelva a empezar.

6 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Has escogido un tema muy interesante Andrea, este sindrome lo vemos reflejado en numerosas mujeres a nuestro alrededor.

Psique dijo...

Muy bien Andrea. Sigue así.
y con respecto al comentario de Juan Antonio tengo que decir que es un comentario un poco machista, aunque si es tú opinión...

Ana dijo...

Qué penita más grande ver esas faltas de ortografía con un tema tan interesante. ¿Podrías corregirlas antes de que a Isra se le caigan los ojos definitivamente y ande como Edipo con la ayuda de su Antígona?

Andrea dijo...

Ana creo que ya está, gracias por salvarme de los ''ataques'' de Isra ya no podrá decirme nada (espero) jijiji.
Es mi primera entrada, se que es flojita pero con práctica conseguiré hacerlo mucho mejor. Espero que te haya gustado.

soraya dijo...

Está muy completo y es un síndrome muy interesante! A ver si me animo y hago yo una entrada =) Muy bien.

Isra dijo...

Has sido rápida, Andrea.
A veces me pasa como a Penélope: espero, espero, espero... pero no corregís la entrada.
Muy bien.