martes, abril 17, 2007

Lujuria: Pecado capital

Este es el trabajo que hice el 1º trimestre. El pecado capital que tuve que desarrollar fue la LUJURIA.
Aquí os dejo el trabajo. Espero que os guste.


Eva Lopez
I.E.S Matilde Salvador
Castelló

2 comentarios:

Esther dijo...

Nos has mostrado seres relacionados con el deseo incontrolado del goce sexual, es decir, lujuriosos. Te dejo un fragmento de una poesía que refleja la nostalgia por todo ese mundo que has descrito:
....¡Oh Venus, o diosa!
¡Añoro de otros tiempos la juventud famosa
de sátiros lascivos, de faunos con fiereza,
de dioses que mordían por amor la corteza
del árbol, y en nenúfares a la ninfa besaban!
¡Añoro el tiempo aquél en que esto pasaba,
que la savia del mundo y la sangre rosada
de los árboles verdes, se agolpaba alocada
y el agua más tranquila de algún río disperso
en la venas de Pan metía el universo!
Bajo los pies del fauno, la tierra palpitaba
mientras el caramillo con su labio besaba
tocando, bajo el cielo, el gran himno de amor.....

¿Te gusta? Es de Rimbaud. Por cierto, su vida fue bastante interesante ¿Podrías contarnos algo sobre ella?

Ankh dijo...

Estudiante inquieto y burlón, era superdotado y brillante: a los quince años ya había ganado todo tipo de premios de redacción y compuesto originales versos y diálogos en latín.
En 1870 conoció a un nuevo joven maestro de retórica, Georges Izambard, que se convirtió en su primer mentor literario.
Es posible que participase brevemente en la Comuna de París en 1871.Para entonces se había vuelto anarquista, había comenzado a beber y se divertía conmocionando a los burgueses locales con sus vestimentas andrajosas, sus pintadas de «Muera Dios» en las iglesias y su cabello largo.
Volvió a París a fines de septiembre de 1871 ante la invitación de Paul VErlaine. Este poeta, que era bisexual, rápidamente se enamoró de él e inmediatamente se hicieron amantes, llevando adelante una vida disoluta de vagabundos, embriagados de ajenjo y hashish.
En 1875 Rimbaud había abandonado la escritura y había optado por una vida estable de trabajo.