miércoles, febrero 27, 2008

A las estatuas de los dioses*







Hermosas y vencidas soñáis,
Vueltos los ciegos ojos hacia el cielo,
Mirando las remotas edades de titánicos hombres,
Cuyo amor os daba ligeras guirnaldas
Y la olorosa llama se alzaba
Hacia la luz divina, su hermana celeste.
Reflejo de vuestra verdad, las criaturas

Adictas y libres como el agua iban;
Aún no había mordido la brillante maldad
Sus cuerpos llenos de majestad y gracia.
En vosotros creían y vosotros existíais;
La vida no era un delirio sombrío.
La miseria y la muerte futuras,

No pensadas aún, en vuestras manos
Bajo un inofensivo sueño adormecían
Sus venenosas flores bellas,
Y una y otra vez el mismo amor tornaba
Al pecho de los hombres,
Tal un ave fiel que vuelve al nido
Cuando el día, entre las altas ramas,
Con apacible risa va entornando los ojos,
Eran tiempos heroicos y frágiles,
Deshechos con vuestro poder como un sueño feliz.
Hoy yacéis, mutiladas y oscuras,
Entre los grises jardines de las ciudades,
Piedra inútil que el soplo celeste no anima,
Abandonadas de la súplica y la humana esperanza.
La lluvia con la luz resbalan

Sobre tanta muerte memorable,
Mientras desfilan a lo lejos muchedumbres
Que antaño impíamente desertaron
Vuestros marmóreos altares,
Santificados en la memoria del poeta.
Tal vez su fe os devuelva el cielo.
Mas no juzguéis por el rayo, la guerra o la peste
Una triste humanidad decaída;
Impasibles reinad en el divino espacio.
Distraiga con su gracia el bello copero
La cólera de vuestro poder que despierta.
En tanto el poeta, en la noche otoñal,

Bajo el blanco embeleso lunático,
Mira las ramas que el verdor abandona
Nevares de luz beatamente,
Y sueña con vuestro trono de oro
Y vuestra faz cegadora,
Lejos de los hombres,
Allá en la altura impenetrable.





"La realidad y el deseo"

LUIS CERNUDA.







Preciosa poesía de un libro del que me examinare en breve.
En honor a los dioses,en concreto a sus estatuas.
Sus memorables estatuas,
que con el tiempo pierden su verdadero significado
colocadas en las cuidades sin ningún remordimiento.
Que triste es ser una estatua de un Dios.







Alba Saura Carreño.
Joanot Martotell
Elche.




5 comentarios:

Ana dijo...

Alba, no sé como te saldrá el examen, pero te llevas una recomendación y todas las buenas vibraciones de nuestra parte por habernos emocionado con el poema que has compartido. Muchas gracias.

¿Estáis de acuerdo con Alba? ¿Os transmiten tristeza las estatuas abandonadasde los dioses?

Esther dijo...

Un poema precioso sin duda, Alba, y mucha suerte en el examen.

mayte dijo...

Una poesia muy bonita!!!! =)
((ahh y suerte también en el examen))

Nosotros (los de Benicasim) también nos tuvimos que leer un libro de poesia done el autor hacía varias referencias a la mitología y se inspiraba muchas veces en ella. Pero la diferencia es que nosotros AÚN no hemos publicado ningún post. :P

Enhorabuena!!!

MUCHOS BESOS!!!

K@RoL dijo...

ooohhhh!!! que posiaa mas bonitaaa!!! Muy buen trabajo!! el poema es PRECIOSOOO!!

Bueno..lo mismo que todos...SUERTE EN EL EXÁMEN!! XD

y...ENHORABUENA POR EL POST!! enserio...MUY CHULO!! =)

MUAKS!

Isra dijo...

Me has emocionado y no es nada fácil conseguirlo. Bello poema y bellas palabras. El examen, si de mí dependiera, ya lo tendrías superado.